Curiosamente, existen teorías educativas que, creen, en sí mismas, ser la solución a los bajos rendimientos y a la pésima valoración que existe a nivel cultural respeto de la educación. No obstante, en su aplicabilidad, sigue existiendo errores de implementación que dejan entrever la precariedad de la teoría frente a la diversidad y heterogeneidad de los actores y agentes educativos.
Estamos habituados la idea de evaluar y trabajar en base a contenidos y resultados, sin ver, las necesidades efectivas de nuestros alumnos, que trascienden a los meros resultados, sino que, trabajamos y funcionamos sobre las peticiones y requerimientos de un sistema mezquino. Somos parte de él y no podemos safarnos...(Dejaré hasta acá mi análisis...es solo introductorio)
Sin duda alguna se desestima las facultades subjetivas de los educandos, entre las que destaco al igual que tu "la afectividad". No se integran evaluaciones en éste ámbito, desconociendo que es a través de ésta dimensión, donde el aprendizaje se torna significativo, donde la afectividad se ve afectada, donde cala, donde las huellas pueden dar cuenta de lo importante del proceso Enseñanza Aprendizaje. Ahora bien, estamos firmemente arraigados y más hoy en día, a los sistemas educativos por competencias, "competencias", donde los alumnos movilizan sus recursos de todo tipo para ser competentes, pero SIEMPRE en relación a los otros, SIEMPRE en competencia, en vez de ser con uno mismo, ir evaluando la competencia de uno mismo a través del tiempo, para luego afectar positivamente a la comunidad. Destaco a la vez, la importancia de tocar y discutir estos temas, y bueno antes de comerme el teclado, prefiero dejarlo pendiente.
ResponderEliminarUn abrazo y gracias por el artículo.