lunes, 5 de diciembre de 2011

una sumatoria de emociones.

Decía Calderón de la Barca, en su bello libro, que la vida era un sueño, una ilusión en la cual el mayor bien es pequeño y que los sueños, sueños son. Hermosas palabras para definir aquello que es indefinible y solo considerado un conjunto de emociones, y de las mejores. Simplemente, la vida es la forma concreta como nuestro espíritu se desplega hacia la unidad con el todo. Fraccionamos los momentos en etapas contradictorias que nos hacen desarrollarnos como personas y dejar escrita una página en la memoria de la Historia. Esta vida no puede ni debe ser entendida como procesos parcelados, ni mucho menos como momentos ajenos, porque todo tiene concordancia y todo está ligado al costo de nuestras decisiones: el despliegue del espíritu único. Dentro de este depliegue, nos encontramos con la realidad, ese mundo de utencilios que hacemos nuestro a través de la creación. Esta creación es otra muestra del desarrollo de nuestro espíritu ya que al entender el mundo comprendemos la realidad espíritual y armónica de nuestra Vida. De esta manera nos encontramos con el bello aforismo gassetiano: "yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo yo" que muestra cual es la relación del hombre con el mundo, del hombre con la vida. Por consiguiente, nuestra circunstancia es el ahora, la presencia presente, el amor y la ilusión.

sábado, 3 de diciembre de 2011

La teletón, la tomatón y la cañatón.

Ayer se hizo el regreso triunfal de mi persona a la vida bohemia, y de manera intensa...(demasiado intensa para ser verdad), todo a raíz de una semana cargada y sobrecardada de trabajo y quehaceres varios, que en algún momento se volvían tediosos. De repente, aparece mi primo sugiriendo ayudar a la teletón median la ingesta de alcohol y cosas varias en los antros(Si es que se les puede llamar antros) talquinos de perdición ( que finalmente no tienen nada de perdición). Cuando habíamos escogido uno que nos pareció optimo, buscamos un lugar especial para conversar y armar y desarmar el mundo. Gran sopresa nos llevamos cuando, en el local, vimos una gran pantalla que televisaba la Teletón. Plop! Supuestamente, la idea del carrete era salir de la realidad un rato, evadirnos con el alcohol y la grata compañía, y no ver testimonios morbosos de como se le partieron las piernas a tal o cual persona...lo que en realidad es bastante Grotesco. Mientras seguía nuestro coctel dionisiaco, le pedimos a la garzona que cambiara la tele y la única opción que nos dió fue sacar el volumen y poner musica...cuek!. Decidimos salir y buscar otro lugar donde evadirnos, pero contabilizando, a los cinco que fuimos, se veia la teletón (Aunque muchso sin audio) por todas partes...Esto detonó a nuestro cuestionamiento...¿Somos antihumanos o no somos empáticos? ambos decidimos que no eramos, como diria borghi..., ni lo uno ni lo otro sino todo lo contrario...simplemente, queriamos salir, divertirnos y evadirnos y nada mas... pero, y finalmente, decidimos volver a mi casa, tomarnos un tecito calentito y acostarnos a ver la teletón...para sintonizar con el pueblo chileno...nada mas!